"Nosotros crecemos elevando a los demás" -Robert Ingersoll (Orador)

Ser altruista según la Real Academia de la Lengua significa: “Servir constructivamente a los otros, para vivir una experiencia de empatía”.

Tuve la oportunidad de vivir 18 años en EEUU y puedo resaltar que una de las virtudes más destacables que tiene la sociedad Estadounidense es su altruismo. Me imagino que ven el altruismo como el verdadero complemento del capitalismo. En otras palabras, si ellos saben que no es la labor de un gobierno capitalista cuidar de las personas más necesitadas y vulnerables, entonces la sociedad tiene que cuidar de los más necesitados por medio de las organizaciones sin fines de lucro, y las fundaciones. Se podría decir entonces que hay una distinción marcada entre lo que sería dar caridad a una persona de vez en cuando, y otra sería ponerse al servicio de la comunidad “con plata y persona”, es decir con mano de obra y un compromiso de donación recurrente hacia ciertas organizaciones que se dedican a las más variadas labores, sirviendo animales y personas con las más diversas necesidades en diferentes industrias. Asimismo, cuando hay una catástrofe natural en alguna otra parte del mundo inmediatamente la sociedad empieza a donar por medio de canales establecidos y no por casualidad los Estados Unidos siempre resulta dando la mayor cantidad de ayuda humanitaria que reciben los pueblos afectados.

Por otro lado, los países socialistas o comunistas no ven la necesidad de un altruismo canalizado para cuidar de los más necesitados; sin embargo, esto solo se podría decir que funcionaría en los sistemas socialistas o comunistas ideales. En otras palabras, siempre hace falta un cierto nivel de altruismo en nuestras sociedades, que nos permita sentir empatía y nobleza hacia los más necesitados. Hacerles saber que estamos ahí para ser solidarios, para escuchar sus necesidades, y para ayudarles con amor. De esta manera, brindando nuestro tiempo y esfuerzo, acompañando a una persona necesitada, de cierta manera estamos experimentando a un mínimo grado lo que esa persona siente.

Seamos más altruistas, dejemos un poco nuestro ego de lado y pensemos en los demás; especialmente pensemos en el bienestar de las personas que tengan más necesidades.

La postura de la semana para practicar ser un poco más altruistas es hincarse con los brazos extendidos hacia adelante, de manera que tengamos la humildad de ofrecer un regalo a alguien con amor.

La tarea de la semana es hacer un gesto de altruismo, pero tratemos de que este gesto no sea simplemente un acto de dar caridad en la calle a alguien, sino que de preferencia sea un momento de compartir, y de empatía con alguien que lo necesite. Tal vez solo haga falta sentarnos a escuchar a una persona y darle un aliento emocional y si es de su preferencia asociarse con una causa, mas no con solo una persona, de manera que podamos sentir que estamos haciendo el bien a un grupo social necesitado de nuestra ayuda.